El tratamiento de las cicatrices es imprescindible para una buena recuperación de la musculatura. Recuperar una buena sensibilidad (sin dolor y sin aumento o falta de sensibilidad) y la recuperación correcta de las funciones de los músculos afectados así como de los músculos próximos.

Las técnicas y maniobras que voy a compartir contigo aquí son una herramienta muy útil para que en tu en casa puedes mejorar el estado de tus cicatrices. Pero no olvides realizar una completa valoración en el post parto por un fisioterapeuta especializado. Él te dará todas las herramientas más concretas y específicas a tu caso y estado de salud.

Estas maniobras siempre las vamos a realizar después de haber pasado la cuarentena, con la herida cerrada y los puntos curados.

 

1. Mirarse y tocarse

En las cesáreas el acceso visual es mucho más fácil, pero en el caso de la episiotomía necesitaremos un espejo.

Mirar y tocar las cicatrices no es solo importante para tratarlas en el plano físico. Es muy importante el plano emocional. Mirar y tocar las cicatrices nos va a ayudar a aceptarlas. Aceptarlas como parte de ese proceso en el que llegó a la vida tu bebé y entender que van a formar parte de nuestro cuerpo y nuestras vidas.

Tómate tu tiempo, mira la cicatriz y tócala con mimo. Resérvate un momento para hacer esta practica desde la calma.

Esto nos va a ayudar también a ver la evolución de la cicatriz con el tratamiento, fíjate en su dureza, color, longitud, textura, si hay dolor, recluta todas las sensaciones que puedas llevarte. Vamos a integrar la cicatriz en nuestro cuerpo y localizarla bien para poder tratarla.

 

2. Cesárea

En la cesárea vamos primero a mover los tejidos un centímetro por encima y un centímetro por debajo de la cicatriz. Cuando estos tejidos ya se hayan “soltado” tras varios días haciendo el masaje y los notemos “más blanditos” podemos empezar a mover justo por encima de la cicatriz.

Los movimientos van a ser en todas las direcciones: en círculos, en Zigzag, transversales a la cicatriz, siguiendo la dirección de la cicatriz, oblicuos a la cicatriz, etc. En definitiva, mover los tejidos en todas las direcciones.

Tenemos que movilizar la zona baja abdominal, no solo justo en el área de piel dónde este la cicatriz. La presión debe ser tal que seamos capaces de mover las capas de tejido, es decir no podemos quedarnos en la piel (eso serían mimos). Tenemos que profundizar cada vez un poco más para tratar todos los planos de la cicatriz hasta los más profundos.

Os recomiendo hacerlo primero hacer los movimientos sin aceites o cremas para que no resbale demasiado y poder profundizar más y ejercer más presión. Luego aplicamos el producto (aceites o cremas) y seguimos movilizando la cicatriz en todas las direcciones.

 

3. Episiotomía

En el caso de la episiotomía te recomiendo que comiences por fuera y luego profundices. Con el dedo índice localiza la cicatriz, notarás un tejido más duro, o molesto. Suelen localizarse en el periné, el espacio de piel y musculo que se encuentra entre la vagina y el ano. Las molestias muchas veces en la cicatriz de la episiotomía son como pinchazos o como si te clavases una uña. Presiona con tu índice en esa zona buscando la tensión del tejido. Recorriendo la longitud de la episiotomía.

Luego introduce el pulgar en la vagina y el índice se queda a nivel externo, en el periné.  Entre tus dos dedos presiona y mueve la cicatriz en todas las direcciones. Puedes hacer círculos, zigzag, movimientos transversales a la cicatriz o siguiendo su recorrido. A medida que te sientas cómoda puedes ir aumentando la presión y llegando a planos más profundos.

 

Un truco es usar también un vibrador para realizar los masajes en las cicatrices de la episiotomía o cesárea. Masajearemos también la zona aplicando vibración sumándola a la parte manual.

Aplica estas técnicas en casa, ve progresando poco a poco hasta que no notes dolor, tensión o alteraciones de la sensibilidad. Siempre que encuentres un dolor excesivo o no estés segura de la realización te recomiendo visitar a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico.

 

Olivia Rubio  – Fisioterapeuta especialista en suelo pélvico y obstetricia. 

 

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