Es habitual y fisiológico tener inflamación después del parto vaginal o parto por cesárea. Podemos tratar esta inflamación con tratamientos farmacológicos pautados por tu profesional sanitario. Pero si no queremos abusar de esta medicación o combinar el tratamiento farmacológico con otras técnicas, os vamos a contar algunos consejos para disminuir o aliviar esta inflamación post parto.

 

Compresas frías

Este método nos puede ayudar en la inflamación temprana o como alivio de la pesadez/dolor después del parto. Podemos usar compresas frías o bolsas de gel frío siempre rodeados de un paño o gasa. Nunca debemos apoyar las bolsas de gel frías directamente en la piel. Podremos aplicarlas en la zona abdominal baja, zona vulvar (apoyada en los labios externos) o a nivel inguinal. Debemos usarlas de forma intermitente: 1 min de contacto aproximadamente con 1 min de descanso. Siempre adaptando el tiempo de aplicación al confort y las sensaciones de cada mujer. Tiene que aliviar, en ningún caso crear más molestia, si esto fuera así no es un método de elección.

 

Masajes abdominales

Podemos masajear la zona abdominal baja con movimientos suaves y sin excesiva presión con el objetivo de movilizar la zona. Cuando aplicamos masaje en una zona se mejora el riego sanguíneo y el aporte de nutrientes y sustancias antiinflamatorias. El masaje debe ser de tipo drenante/circulatorio, sin ejercer demasiada presión. La haremos como una técnica de alivio y calma de nuestra zona inflamada. Podemos aplicar cremas antiinflamatorias o antiinflamatorias naturales como el aceite de árnica.

 

Movimiento

El movimiento es siempre un gran aliado. Al movilizar aumentamos el riego sanguíneo y renovamos la circulación en la zona movilizada. En el post parto podemos optar por realizar movimientos de pelvis: círculos de pelvis con o sin balón de pilates. El movimiento de miembros inferiores siempre va a favorecer la circulación de nuestra pelvis. Puedes realizar círculos de tobillos mientras estés tumbada, o hacer movimientos con las piernas que sientas que te alivian.

 

Alimentación

No nos podemos olvidar de este factor tan decisivo. La alimentación en el post parto puede ayudarnos a reducir esa inflamación y a recuperar mejor nuestros tejidos. Tendremos que evitar alimentos inflamatorios: procesados, fritos, grasas saturadas, azucares etc. Y optar por una alimentación que nos siente bien por dentro.  Las semillas, vegetales de hoja verde, alimentos de color naranja (cúrcuma, calabaza, zanahoria, etc.) pueden ayudarnos en este proceso.

 

Cuidados posturales

Esto es importante ya que en un post parto estamos la mayor parte del tiempo sentadas o tumbadas. Y esto puede favorecer que esa inflamación sea más difícil de remitir. Recordad: la mejor postura es la que no se mantiene. Os aconsejamos cambiar de postura para dar el pecho o el biberón, evita que siempre sea la misma. Mientras estamos manteniendo una posición podemos hacer movimientos de los pies, hombros, estiramientos de cuello.

 

Contracciones de suelo pélvico

Hacer contracciones de suelo pélvico o ejercicios de Kegel nos va a favorecer la circulación en la zona de pelvis. Puedes hacer contracciones de suelo pélvico de varias formas, y en diferentes posturas. Consulta nuestro canal de Youtube y nuestro blog para aprender a hacer contracciones de forma correcta.

 

Radiofrecuencia

En consulta de fisioterapia podemos usar la diatermia o radiofrecuencia para ayudara a tratar la inflamación o congestión más profunda que muchas veces puede persistir después del parto. Podemos notar dolor en la zona baja abdominal/pélvica o dolor en las relaciones.

 

 

Esto son recomendaciones generales, para cualquier duda consulta con tu personal sanitario.

 

Olivia Rubio y África Pol – Fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico, obstétrica y salud femenina.

 

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